Si, aunque parezca mentira, a este restaurante se le conoce por estos 3 nombres.
Un lugar para comer bien y a buen precio, si no eres de los que da mucha importancia a la “clase” del local.
Se acaban de mudar desde su (bastante) cutre local de la calle Malasaña, a uno nuevo y más arregladito en la elegante calle Serrano, si bien éste aun conserva la rotulación del negocio que lo ocupaba antes (una franquicia de restaurantes italianos).
Con ello ya se puede ver que la imagen y el glamour no es una de las prioridades de este restaurante.
Sin embargo el trato familiar, las buenas materias primas y su excelente cocina les ha granjeado una gran cartera de seguidores incondicionales.
Ofrecen un menú degustación compuesto de 4 entrantes, entre los que encontramos crepes de changurro, pimientos rellenos, anchoas a la plancha… realmente deliciosos y en raciones abundantes, nada de los platitos con 2 bocados propios de estos menús.
Tras el carrusel de primeros, a elegir, carne a la piedra o el siempre buen pescado del día.
Ambos en la cantidad que quieras. Pararás de comer cuando tú digas basta.
Para la carne, a veces, hay opción de elegir entre roja de buey o ternera blanca natural (de alimentación verde y sana según garantizan, y se nota).
Además lo completan con un surtido de postres, copioso en cantidad, pero no muy destacable en calidad.
Este menú, que por su atractivo es lo que pide casi todo el mundo, ha sufrido un “ligero” incremento (25%) para ponerse a la altura del nuevo barrio, con lo que lo podemos disfrutar por 30€, vino incluido.
No es tan atractivo como los 24€ del año pasado, pero aún compensa.
Lo recomiendo, pero, como dije al principio, buena comida, poco glamour.
Datos prácticos
Dirección: Serrano 42
Teléfono: