La Castañal

Siempre me ha llamado la atención este conocido restaurante cercano a mi casa.

Es en apariencia el típico barucho de menú del día y manteles de papel, pero en su puerta hay siempre aparcados una legión de coches de lujo.

 

Y es que se trata de una de las mejores marisquerías de Madrid en lo que materia prima se refiere, porque de estilo es tal como ya lo he descrito.

 

Así que un día que tenía algo que celebrar, tirando la casa por la ventana me animé a probarlo.

 

Cocina gallega en la que también caben las carnes, pero, claramente, no habíamos ido allí para eso.

 

Así que elegimos entre las variedades de marisco que el camarero nos ofreció (libreta en mano y sin saber el precio).

 

Nos pusimos las botas, todo riquísimo, un marisco excepcional y hasta unas filloas de postre.

 

Conclusión: 150€ por 2 personas, un exceso en toda regla.

 

Como he dicho, era una celebración especial y por ello nos soltamos la melena.

Pero quizás para tomar tan buen marisco prefiera invertir ese dinero en un viaje a Galicia y así al menos lo tomo en el borde del mar y no en un bar. Sigue leyendo

Boloco

Agradable restaurante situado en la Plaza de Chamberí, que logra conjugar en un local pequeño una zona de copeteo, otra de mesas altas donde picar algo y una tercera para comer sentado, a lo que se añade en verano una terraza para disfrutar las noches de Madrid.

Su diseño es moderno, integrando elementos originales del local, como el ladrillo visto, antiguas vigas de madera y 2 columnas de forja en medio del local, con un mobiliario minimalista y elegante.

La cocina, de autor, tiene platos muy destacables, si bien la composición de la carta cambia bastante frecuentemente, lo que provoca que en esta rotación siempre se cuelen experimentos que no terminan por cuajar (quizás no estemos preparados para la original mezcla de chipirones y morcilla).

Este movimiento en su carta ha hecho desaparecer, de un tiempo a esta parte, los segundos platos de carne o pescado, componiendose principalmente de originales propuestas de entrantes y ensaladas, si bien ofrecen platos de carne, aves o pescados.

Entre esa oferta gastronómica cabe destacar (si bien, como hemos dicho, cambia frecuentemente) el rabo de toro al vino tinto, simplemente exquisito, tierno sabroso y con una salsa para chuparse los dedos, aunque ayer ya no estaba en la carta (Esperemos que vuelva), y el risotto de arroz salvaje y basmati con hongos y trufas, con un intensísimo sabor.

Pero para disfrutar de este restaurante hay que saber driblar los platos que, como he dicho antes, se cuelan dentro de la constante apuesta por la renovación en arriesgadas combinaciones como los ya mencionados chipirones con morcilla.

En los postres, variada oferta para los golosos. Excelente el bizcocho de chocolate (relleno de chocolate líquido) con helado de mandarina.

Y por último, destacable el vino de la casa, un vino joven de la Mancha, de la Fina La Estacada, en particular.

En resumen, lugar agradable para una cena ligera en la que degustar una buena cocina de autor que apuesta constantemente por la renovación.

Datos prácticos:

Dirección: Plaza de Chamberí, 2

Teléfono: 915941728

El Padre – Castilla – Casa Pablo

Si, aunque parezca mentira, a este restaurante se le conoce por estos 3 nombres.

Un lugar para comer bien y a buen precio, si no eres de los que da mucha importancia a la “clase” del local.

Se acaban de mudar desde su (bastante) cutre local de la calle Malasaña, a uno nuevo y más arregladito en la elegante calle Serrano, si bien éste aun conserva la rotulación del negocio que lo ocupaba antes (una franquicia de restaurantes italianos).

Con ello ya se puede ver que la imagen y el glamour no es una de las prioridades de este restaurante.

Sin embargo el trato familiar, las buenas materias primas y su excelente cocina les ha granjeado una gran cartera de seguidores incondicionales.

Ofrecen un menú degustación compuesto de 4 entrantes, entre los que encontramos crepes de changurro, pimientos rellenos, anchoas a la plancha… realmente deliciosos y en raciones abundantes, nada de los platitos con 2 bocados propios de estos menús.

Tras el carrusel de primeros, a elegir, carne a la piedra o el siempre buen pescado del día.

Ambos en la cantidad que quieras. Pararás de comer cuando tú digas basta.

Para la carne, a veces, hay opción de elegir entre roja de buey o ternera blanca natural (de alimentación verde y sana según garantizan, y se nota).

Además lo completan con un surtido de postres, copioso en cantidad, pero no muy destacable en calidad.

Este menú, que por su atractivo es lo que pide casi todo el mundo, ha sufrido un “ligero” incremento (25%) para ponerse a la altura del nuevo barrio, con lo que lo podemos disfrutar por 30€, vino incluido.

No es tan atractivo como los 24€ del año pasado, pero aún compensa.

Lo recomiendo, pero, como dije al principio, buena comida, poco glamour.

Datos prácticos

Dirección: Serrano 42

Teléfono:

El viejo almacén de Buenos Aires

El encanto argentino te envuelve cuando entras en este legendario restaurante de la capital, donde las carnes y los tangos son sus grandes reclamos.

Localizado desde hace 30 años en una casa baja de la calle Villamil (Entre Estrecho y Saconia), ya cuenta con otro local (La Coma) en previsión de su casi seguro traslado forzado por la construcción de uno de los túneles de Gallardón.

Viejo Almacen en Villaamil

La casa original, aun en pié, cuenta con unas reducidas estancias de mesas apiñadas que dejan el espacio justo para permitir la intimista actuación durante la cena del tanguero que anima a los comensales a cantar junto a él y la pareja que interpreta este sensual baile entre las mesas.

Imagen del interior

Con la comida, en gran parte importada de Argentina, podemos disfrutar de un completo banquete típico.

Podemos abrir el apetito con los entrantes, como su empanada, la tarta pascualina, el queso provoleta o el chorizo criollo.

Tras esto llegamos al gran protagonista: la carne argentina (salvo el chuletón, que es español):

Loma alto y bajo o solomillo, con opción a degustar también unas estupendas mollejas. Un placer para los carnívoros impenitentes, que no se verán defraudados ni en la calidad, ni en la cantidad.

Para completar, si aun nos queda sitio, una gran oferta de postres típicos, la mayoría basados en el famoso Dulce de leche.

Y para poner la puntilla podemos acabar la velada inmersos en la atmósfera porteña tomando un auténtico Mate (infusión de hierba mate) en su bombilla (recipiente con una especie de pajita).

Si preguntas, los camareros te indicarán como se prepara uno tradicional, cebándolo (vertiendo agua caliente encima), sin que la hierva flote, y para los puristas, sin azúcar (queda un poco amargo).

Lo típico es pasar el Mate entre los comensales y que cada uno lo cebe y beba cada vez.

Un banquete completo de esta guisa (hay que tener buen saque) nos saldrá entre 40 y 50€, pero creo que el ambiente, la comida y el espectáculo los merecen.

Aun no conozco el nuevo local, pero sin duda recomendaría visitar el original antes de su previsible demolición. Es auténtico.

Datos prácticos

Dirección: Villaamil 277

Teléfono: 91 316 13 17 / 91 373 61 17

Dirección: Ramón Gómez de la Serna 4

Teléfono: 91 738 89 26

http://www.elviejoalmacen.com/

Paper Moon

Hace ya tiempo que descubrí este pequeño restaurante de comida italiana y desde entonces acudo allí con relativa frecuencia.

En un local agradable, en los bajos ajardinados de un edificio de la calle Concha Espina, con una decoración moderna que combina cristal y madera con el verdor de las plantas podemos disfrutar de unos sabrosos platos a un precio bastante aceptable.
Es un local muy frecuentado en el que normalmente es necesario reservar. Su ambiente es tranquilo y no muy ruidoso.

Con una carta que ofrece todo lo que este tipo de restaurante puede ofrecer, a saber, los antipasti de rigor, una variedad de ensaladas muy logradas, pastas frescas , risottos y platos de más contundentes como escalopines o carpaccios.

Entrando en detalle, en mi opinión los puntos fuertes de Paper Moon son las ensaladas y las pastas.

Exquisitas combinaciones logradas en la de escarola, aguacate y jamón de pato, aliñada con una salsa tártara que liga con el conjunto a las mil maravillas, o la ensalada de canónigos y queso de cabra con cebolla caramelizada suponen un comienzo ideal para abrir boca.

Ya de segundo (yo, personalmente, en los restaurantes italianos casi nunca pido carne o pescado de segundo), vamos a por las pastas.
La carta nos ofrece pastas frecas servidas “al dente”, en su punto justo, con una variedad de preparaciones que incluyen propuestas deliciosas como los tagliatele con langostinos, con una salsa fumet de pescado que le da al plato un sabor exquisito, o los papardelle Paper Moon, con una salsa suave de tomate y trocitos de bacon.

La carta de postres no destaca especialmente, siendo las propuestas más atractivas una especie de base de pizza con pera o manzana y helado por encima.

Todo esto regado con un vino, italiano o español, no debe superar los 20€, precio bastante razonable para degustar una comida más que decente en un lugar muy agradable.

Solo un reproche:
Como digo hace ya tiempo que conozco este local, y desde entonces su moderno mobiliario se ha degradado, con sillas de tapicería desgastada, con quemaduras de cigarros o cartas con cartulinas manchadas de grasa.
Hay que tener cuidado en la búsqueda de la rentabilidad, ya que no invertir dinero en mantener un local moderno y con estilo lo puede hacer caer en cierta decadencia.

Datos útiles:
Dirección: Avda. Concha Espina 55. Madrid
Teléfono: 915649940

Normalmente es necesario reservar, incluso los jueves.

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Alfredo’s Barbacoa

Antes de conocer este local pensaba que las hamburguesas eran comida basura. Alfredo me ha abierto los ojos, viendo como ese trozo de carne picada entre dos panes puede ser elevado al grado de manjar.

Dos restaurantes situados en dos buenas zonas de Madrid, con una recargadísima decoración propia de un garito de la América más profunda y siempre atestados de gente esperando su turno para tomar asiento.

Si no quieres sufrir una larga espera, incluso cualquier día entre semana, debes reservar.
Aun así, cuando llegues, y hasta que no estén todos los comensales, te ofrecerán que esperes en la barra, donde podrás degustar una bud hasta que una mesa quede libre.

La carta presenta los acompañantes típicos de la comida americana, a saber, alitas de pollo, aros de cebolla… que pueden estar bien para picar, pero que no tienen nada reseñable. Incluso me parece que están por debajo de la media de los ofrecidos en este tipo de restaurantes.
Sin embargo, el protagonismo claro, y quien ha dado merecida fama a este local en todo Madrid, es su hamburguesa de cebón.

Lo que acompañe a esa carne dentro del pan es lo de menos, al primer bocado te das cuenta de que estás probando algo especial.
Todos hemos probado muchos tipos de hamburguesa, pero sinceramente, el sabor de las de Alfredo no lo he encontrato, ni de lejos, en ninguna otra.
Y, así de simple. El éxito de este restaurante es merecido y debido solamente a sus hamburguesas.

Los postres, también tipicamente yankis (Brownie, Apple Pie…) me parecen demasiado empalagosos.

Yo, normalmente, voy solamente a deleitarme con una hamburguesa acompañada de una lograda ensalada de col.
Eso quiere decir que puedes darle gusto al paladar por 8€ más la bebida.

Datos prácticos:
Dirección: Juan Hurtado de Mendoza, 11
Teléfono: 913451639
Dirección: Lagasca, 5
Teléfono: 915766271 Sigue leyendo

Polenta

Cerca del que para mi es el lugar más hermoso de Madrid, la Plaza de Oriente, se encuentra uno de mis restaurantes preferidos.

Cocina de autor en un pequeño local intimista y romántico, con un servicio amable y atento (sin agovios).

Tras el nombre de este alimento parecido a las gachas originario del norte de Italia, se esconde una oferta gastronómica basada en unas buenas materias primas que permiten a su chef dar rienda suelta a la imaginación.
Su amable servicio, tras agasajarte con un original aperitivo a partir de polenta (como no podría ser de otra manera) que va cambiando cada día, te aconsejará a decidirte por una de sus especialidades, si bien el atractivo de todos los platos propuestos en la carta te colocan ante una dificil decisión.

Presentan, además, una fórmula o menú a precio cerrado, con el que por 30€ por persona, con un mínimo de 2 personas, puedes elegir cualquier primero, cualquier segundo (foie y solomillo con un pequeño suplemento), vino y postre.

Este menú te permitirá degustar sus famosos rollitos de ibérico rellenos de puerros, un risotto exquisito, milhojas de vieiras y mejillones, bocaditos de tiburón con coco y piña o el magret de pato.
Quizás lo único que no ha estado a la altura las veces que lo he pedido ha sido el foie. Láminas de foie fresco a la plancha que sale, para mi gusto, demasiado hecho.
Pero, un pequeño borrón lo tiene cualquiera.

Dentro de la creatividad que fluye en este restaurante, con propuestas gastronómicas imaginativas y fórmulas originales, me sorprendió la última iniciativa de la que tuve noticia hace poco.
Fué a través de mi móvil, donde recibí un mensaje de texto en el que ofrecían descuento en menus las noches entre semana y las comidas de los sábados, finalizando con un (ya no) original “pasalo!”.
Solo un consejo: Mi número de teléfono, obtenido y almacenado sin mi consentimiento escrito cualquiera de las veces que he realizado allí una reserva, no puede ser utilizado sin mi autorización para enviarme mensajes publicitarios.
La agencia de protección de datos está dando unos duros escarmientos a este tipo de incumplimientos y las multas pueden ser asumibles para una gran empresa, pero para una pyme puede resultar un duro golpe.

Datos útiles:
Dirección: Pza. de la Marina Española, 4
Teléfono: 915423895

Normalmente es necesario reservar.

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